Hay personas que cuentan una misma situación de forma distinta según el momento. A veces son cambios pequeños, detalles que no llaman la atención al principio, pero otras veces la historia se va ampliando o modificando con elementos que no encajan entre sí. Cuando esto se repite en el tiempo, puede estar relacionado con la mitomanía y empieza a generar dudas en quien escucha y también problemas en la relación con esa persona.
Descúbrelo todo sobre la mitomanía en este artículo y cómo en mi consulta psicológica en Málaga puedo ayudarte.
Mitomanía: qué es
La mitomanía es la tendencia a mentir de forma repetida. No se trata de una mentira puntual ni de algo aislado, sino de un patrón que se mantiene en el tiempo y que aparece en distintos contextos. En algunos casos, la persona no busca un beneficio concreto. Puede mentir de manera casi automática o sin pensar demasiado en las consecuencias. Incluso puede llegar a creer parte de lo que está diciendo, lo que hace que desde fuera no siempre sea fácil detectarlo.
Detrás de este comportamiento no hay una única causa. Muchas veces aparece en personas con inseguridad, baja autoestima o necesidad de aprobación. También puede estar relacionado con experiencias previas donde decir la verdad no era seguro o no era bien recibido.
Con el tiempo, este patrón se va extendiendo a distintas áreas de la vida. Se pierde confianza en las relaciones, aparecen discusiones frecuentes y el entorno empieza a dudar de lo que escucha, lo que genera distancia.
¿Cómo detectar que alguien tiene mitomanía?
No siempre es fácil verlo desde fuera, sobre todo al principio. Muchas veces no hay un cambio brusco, sino pequeñas incoherencias que se van acumulando.
Pero hay señales que suelen repetirse:
- Las historias cambian cuando se vuelven a contar.
- Hay detalles que no encajan entre versiones.
- La persona tiende a exagerar lo que le ocurre o lo que ha hecho.
- Cuando se le pregunta, ajusta la historia sin reconocer claramente el cambio.
- Necesita que los demás crean lo que dice, aunque no haya un motivo evidente.
No se trata de un hecho aislado. Es la repetición en distintos momentos lo que empieza a llamar la atención.
¿Cómo tratar la mitomanía?
El tratamiento no es rápido. Tampoco se resuelve solo con proponérselo o con dejar de mentir. Detrás suele haber una forma de funcionar que tiene que ver con la autoestima, la seguridad personal y la manera de relacionarse, y por eso el trabajo va más allá de la conducta en sí.
Autoestima e identidad
En muchos casos hay una base de inseguridad importante. La persona no se siente suficiente tal y como es, o tiene una imagen de sí misma que cambia mucho según el contexto o las personas con las que está.
Por eso aparecen versiones distintas según la situación. En algunos entornos se muestra de una forma, en otros de otra, y eso con el tiempo genera confusión incluso en la propia persona. A veces no se vive como mentira, sino como adaptación.
En terapia se trabaja la autoestima desde lo real, sin exagerar y sin idealizar, ayudando a construir una imagen más estable de uno mismo. También se trabaja la idea de que no hace falta cambiar lo que uno es para poder ser aceptado.
Relaciones y comunicación
La forma de relacionarse suele estar muy implicada en este problema. Muchas veces hay miedo a la reacción del otro, a decepcionar o a generar conflicto, y eso hace que la persona modifique lo que cuenta para sentirse más segura en ese momento.
Esto acaba afectando a la confianza en las relaciones. Con el tiempo, el entorno puede empezar a dudar de lo que se dice o a no saber cuándo la información es fiable, lo que genera distancia.
Terapia psicológica individual
La psicología permite entender qué está pasando detrás de la necesidad de mentir y cómo se mantiene ese patrón en el tiempo. En terapia se va trabajando una comunicación más directa, donde se puede expresar lo que se siente con más claridad, y también se aprende a sostener la incomodidad que aparece cuando no se puede controlar la reacción de los demás.
Con una terapia psicológica individual se empieza por identificar en qué momentos aparece esta necesidad, ya que no siempre ocurre por el mismo motivo. A veces surge por miedo a ser juzgado, otras por temor a decepcionar o a no estar a la altura, y en algunos casos en situaciones sociales donde hay inseguridad o tensión.
A partir de ahí, el trabajo se va haciendo poco a poco, entendiendo qué ocurre justo antes de que aparezca la mentira, sin juicio y sin prisas. Con el tiempo, se van encontrando formas más estables de responder a esas situaciones, lo que ayuda a reducir el patrón y a mejorar la forma de relacionarse.
En Margarita Bornadiego, este tipo de dificultades las trabajo en consulta muy a menudo. Por eso, ofrezco una consulta psicología Málaga capital, donde acompaño en procesos relacionados con la gestión emocional, la autoestima y la forma de relacionarse con los demás.
Muchas veces la persona llega porque nota que su forma de contar las cosas le está generando problemas en sus relaciones, o porque siente que hay una distancia entre lo que vive y lo que termina expresando. En terapia vamos viendo eso poco a poco, sin prisas ni juicios, y se va construyendo una forma de comunicación más estable y más coherente.
Si te has sentido identificado con lo que has leído o crees que esto puede estar afectando a tu forma de relacionarte o a alguien cercano, puedes contactar conmigo.

¡Hola! Soy Margarita Bornadiego, psicóloga en Málaga (nº colegiada AO 14390), graduada en Psicología por la UOC y con Máster en Psicología General Sanitaria por la UNIE. Cuenta además con formación de postgrado en Sexualidad y Terapia de Pareja (UMA) y es Experta Universitaria en Psicooncología (UCAM).
Trabajo desde un enfoque integrador, adaptado a las necesidades de cada persona, con la escucha, la empatía y el respeto como pilares principales. Me apasiona acompañar a cada paciente a entender el origen de su malestar —sea ansiedad, tristeza o bloqueo— y a encontrar las herramientas adecuadas para gestionarlo. Conóceme mejor aquí.