Es muy normal sentir nervios ante ciertas situaciones de la vida en sociedad. Por ejemplo, tener una cita o hacer una presentación en público te pueden generar esa sensación de nudo en el estómago y provocar momentos de tensión.
Pero si padeces ansiedad social, o también denominada fobia social, las interacciones del día a día te pueden provocar una ansiedad significativa, hacerte sentir vergüenza o cohibirte ante el miedo.
Descúbrelo todo en este artículo sobre la ansiedad social.
¿Qué es el trastorno de ansiedad social?
Es un trastorno de ansiedad bastante común, que suele comenzar en la etapa de la infancia o la adolescencia y puede tener un impacto significativo en la vida. A veces se puede confundir con una timidez extrema o con la evitación de situaciones públicas o interacciones sociales.
Ocurre de forma más frecuente en mujeres que en hombres, y esta diferencia es aún más pronunciada entre adolescentes y adultos jóvenes.
Causa de la ansiedad social
Como en la mayoría de las condiciones de salud mental, el trastorno de ansiedad social se produce como consecuencia de una interacción compleja de factores biológicos e influencia del entorno.
Una de las posibles causas puede ser de origen genético, aunque se desconoce por qué algunos miembros de la familia lo heredan y otros no. Hay diferentes áreas del cerebro implicadas en la respuesta de la ansiedad y al miedo, y la genética puede influenciar su funcionamiento. Rasgos del carácter, como una timidez extrema, también pueden ser un factor de riesgo.
La fobia social también se puede desarrollar como una conducta aprendida, tras experimentar alguna situación social de vergüenza, algún evento desagradable o haber sufrido acoso.
Situaciones sociales que pueden provocar ansiedad
La fobia social provoca miedo o nervios muy fuertes en situaciones donde la persona siente que los demás la están observando o juzgando. Esto puede afectar la vida diaria, las relaciones, la confianza en uno mismo y el desempeño en el trabajo o los estudios.
Algunas de las situaciones sociales que pueden provocar ansiedad, suceden si:
- Te preocupan y te causan mucha ansiedad las actividades del día a día y las actividades sociales, como conocer extraños, comenzar una conversación, hablar por teléfono, trabajar, ir de compras, conversar en grupo, comer en compañía o ir a una fiesta.
- Te da miedo que otras personas se den cuenta que tienes ansiedad, que te critiquen, y sientes que te observan y te juzgan todo el rato.
- Siempre te preocupa hacer algo que pueda parecer vergonzoso, como sonrojarte, sudar, quedarte en blanco o parecer incompetente.
- Tienes ansiedad anticipatoria ante eventos o actividades que te dan miedo.
- Evitar lugares o situaciones sociales, como estrategia para reducir el malestar.
- Evitas el contacto visual, tienes la autoestima baja y esperas las peores consecuencias posibles de un encuentro social negativo.
- Al exponerte en público presentas a menudo síntomas físicos como náuseas, sudar, temblar o sentir palpitaciones, e incluso sufres ataques de pánico.
En niños y adolescentes, los síntomas pueden ser los mismos, pero, además:
- Intentan evitar tener que ir al colegio.
- Presentan dificultades para hacer amistades.
- Se quejan frecuentemente de dolores de estómago o de cabeza.
- Tienen arrebatos emocionales en situaciones sociales.
- Renuncian a hablar o participar en situaciones sociales.
En conjunto, estos síntomas pueden hacer que la vida social, escolar y laboral sea muy complicada, dejando a la persona atrapada entre el miedo y la evitación.
¿Cuándo debo buscar ayuda?
Si estás experimentando los síntomas de la ansiedad social, es una buena idea que consultes con un profesional de la salud, especialmente si están teniendo un impacto importante sobre tu vida.
Recuerda que es un problema bastante común y hay tratamientos que pueden ayudarte. Cuanto más tiempo lo dejes, más complicado puede hacerse el tratamiento.
Pedir ayuda puede resultar difícil, pero los profesionales son conscientes de ello y lo ponen fácil. Te van a preguntar sobre cuándo empezaron los síntomas, cuando tiempo duran, con qué frecuencia te ocurren y sobre el impacto que tienen en tu vida.
Tratamiento para el trastorno de la ansiedad social
Tu médico puede considerar el uso de fármacos para tratar los síntomas del trastorno de ansiedad social, como antidepresivos (inhibidores de la recaptación de serotonina), beta-bloqueantes para los síntomas físicos o ansiolíticos como las benzodiacepinas.
Sin embargo, el tratamiento más eficaz suelen ser las terapias psicológicas. En consulta se pueden adaptar diferentes tipos de terapia a tus necesidades.
- La Terapia Cognitivo Conductual (TCC) es una de las más empleadas y con beneficios demostrados en la fobia social. Esta terapia ayuda a cambiar la forma de pensar, comportarse, reaccionar, practicar habilidades sociales y reducir la ansiedad.
- La Terapia de Exposición permite confrontar de forma progresiva los miedos, a veces junto con técnicas de relajación.
- La Terapia de Aceptación y Compromiso, que facilita aceptar sin juzgar tus pensamientos y comportamientos, además de motivar a implicarse en actividades importantes, utilizando técnicas como el mindfulness y el establecimiento de metas para reducir el malestar y la ansiedad.
Si crees que puedes tener fobia social y te has sentido identificado con lo que se describe en este artículo, es importante que sepas que no tienes por qué afrontarlo solo. Dar el paso y pedir ayuda profesional puede marcar una gran diferencia en tu bienestar y en tu día a día.
En Margarita Bornadiego, mi consulta psicológica en el centro de Málaga, encontrarás un espacio seguro donde poder comprender mejor lo que te está ocurriendo y empezar a recuperar la tranquilidad en tus relaciones y situaciones sociales.
Contáctame para una cita donde poder expresar tus miedos.